martes, 21 de marzo de 2017

Crónica de un concierto esperado

Busted, esa banda que me volvía loca hace más de 17... cuando era toda una adolescente de hormonas alteradas, intentando encontrar mi lugar en el mundo... Ahora, año 2017, sigo sin saber cual es mi lugar en el mundo, supongo que es algo que nunca lo sabré, pero a mis 28 años puedo decir que soy una mujer con las ideas claras (o casi).  He tenido que esperar a ser mujer para poder hacer realidad uno de mis sueños adolescentes. Aquí la crónica:

Día de San Valentín o alrededores, un día cualquiera mirando facebook....pasando de largo los anuncios....BUSTED EN BARCELONA. Imposible, aquí son unos don nadies, fueron grandes hace mucho, pero... ¿cuántos saben que han vuelto? Para poder creerlo entro en la página de Doctor Music, encargado del concierto.  Precio, razonable...oferta 2x1 de San Valentin, perfecto, cojo la tarjeta y compro.

Día del concierto... a tope en el curro, por suerte, salgo antes, para así hacer un poco de cola y tener un lugar mejor. Llego al lugar y unas 15 personas esperando, increíble, perfecto. Hablo con unas con otras, espero, nervios a flor de pie, ganas inmensas de ver a una de esas bandas que tan buenos momentos me ha hecho pasar. Hacia las 19 llega la afortunada de quedarse con la otra entrada que había comprado. A las 20 abren puertas y adentro que vamos. Llego a la sala y apenas está ocupada la primera fila, perfecto, elijo el lugar que siempre he querido: justo delante de la esquina de James. 20:30, salen los teloneros, típico grupo con canciones comerciales para adolescentes... Por suerte, la mayoría en la sala rozamos la 30 y ya no estamos para aguantar a niñatos, se hace el silencio, queremos ver a Busted. A las 21.30, puntuales, se apagan las luces y empieza el griterío, pero increíble, nada de abalancha... segundos después, suenan los primeros acordes de Air Hostess, increíble, han decidido abrir el concierto con unas de sus canciones más cañeras y conocidas. Empieza la locura. Empiezo a dejarme llevar por su música, sus canciones, sus almas. Sin darme cuenta he regresado a mi años adolescentes, la Malen mujer ha desaparecido para que aparezca la adolescente. El concierto transcurre, canción cañera tras canción cañera, ya que incluso las baladas suenan cañeras con tres guitarras. Busted consigue fusionarse con su público, han sabido organizar bien la playlist mezclando las poco conocidas del nuevo disco con los bombazos de sus primeros discos. Una hora y media después y con la misma energía que al principio, deciden terminan por todo lo alto con Year 3000, la original, la de ellos, la que mola.

Me lo pasé genial, saltando, bailando, gritando, cantando y sobre todo, viendo a James (y a los otros dos también). James es el típico niño bueno dulce, descoordinado, que está a su bola en su mundo y es feliz. Charlie, el líder, la voz. Matt, el alma de la fiesta. Apunte final, me encanto la sencillez del vestuario de James en comparación a la de sus compañeros: mientras que el iba de lo más normal con una camiseta blanca, unos pantalones cortos grises sencillos y unas deportivas, sus compañeros sus compañeros eligieron un vestuario más elegante. Esos son mis niños, sencillos, cercanos, diferentes y cañeros.

Gracias Busted, por semejante concierto. Hacía mucho que no me dejaba llevar, que no sudaba tanto.

PD: Gracias Nuria por acompañarme y conseguirme la púa de mi querido James.



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