viernes, 6 de enero de 2017

2016-2017, o un año lleno de sorpresas

Bueno, pues vuelvo de nuevo a vosotros, mis queridos lectores. Mucho ha pasado desde la última vez que me puse en contacto con ustedes. Quiero aprovechar esta entrada de año nuevo para poneros al día sobre mis días en la maravillosa ciudad de Barna y de paso hacer un resumen del año que acaba de terminar.

Empecemos... Nunca sabes lo que un año te va a deparar. Para algunas personas será lo peor o lo que a priori parece lo peor, por qué incluso dentro de lo peor, siempre hay algo bueno. Para otras un año lleno de felicidad y alegría. Yo, estoy entre las segundas, esperanzada por este año que acaba de empezar.

Hace un año, tenía que pedirles a mis queridos papis que me metieran un poco de dinero extra si quería ver a tal artista. Hace un año, mi mayor lujo eras comprarme unas cervezas que no fueran xibeca. Hace un año, compartía piso. Hace un año apenas tenía amigos y vida social.

Todo esto cambio hace unos pocos meses, cuando comencé a trabajar como azafata de audioguías de la Sagrada Familia. Un trabajo duro, pero gratificante, donde comparto mis horas y esfuerzo con gente maravillosa y donde al final de mes me llega para unas cervezas de las buenas, una camiseta, para ver ese espectáculo tan chulo o para ir al cine.

Pero no todo en esta vida es dinero. ¿De qué sirve tener pasta si no tienes con quien compartirlo? Pues yo lo tengo. No solo sé que puedo contar con mis compis de curro, si no, que a hoy por hoy, puedo decir que tengo mi grupo de amigos, entre los que se encuentra una persona muy especial, con un sueño muy loco, pero que sé que lo conseguirá, igual que se que yo haré realidad él mío (luego os cuento). Entre mis compis de curro también se encuentra una persona que estimo mucho y que deseo con todas mis fuerzas que sea feliz, por qué se lo merece. Es de los buenos, de esa especie que parece que esta al borde de la extinción.

En el amor también me va bastante bien. Por primera vez no me veo como la solterona amante de los gatos. Amantes de los gatos, sí, pero no solterona. Soltera, sigo, pero parece que hay alguien especial. No sé que es lo que hay entre nosotros dos, tampoco quiero saberlo, no todo en esta vida tiene nombre. Yo solo se que hay mucha química entre nosotros dos y que nuestros encuentros son brutales y que con él soy verdaderamente yo.

Pues ya veis lo que he conseguido en un año: un piso enterito para mi, amigos, gente especial, trabajo, dinero para mis cosillas. Imposible no tener ganas de vivir este 2017.

Venga, amigos, espero que vuestro año haya sido por lo menos igual de bueno que el mio y brindemos por un 2017 mejor.





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