viernes, 26 de diciembre de 2014

Segundas navidades fuera

Poco a poco me estoy dando cuenta de que la vida mejora día tras día, mes tras mes. Ejemplo de ello están siendo estas navidades. Las anteriores, mis primeras aquí en mi nueva ciudad, estuvieron bien, muy familiares. Pero estás, a pesar de ser menos familiares, puede por que ya no esté en el hostel, son mejores, sí. La comida: estupenda, estaba todo delicioso, no como la del año pasado que acabamos comiendo en algún tipo de paqui por que la que organizaba el hostel daba bastante asco. El amigo invisible: perfecto (vino y cerveza, que más puedo pedir). Me sentí bastante afortunada, por que hubo regalos, mucho, mucho peores que el paraguas que recibí el año pasado (quién me lo iba a decir, que superarian la cutrez del paraguas). Las fiestas muy buenas, no tanto las resacas del día después.

A lo largo de este año y pico que llevo aquí he conocido a mucha gente, todos o bueno, la mayoría han sido increíbles y no paro de sentirme muy, muy querida y cuidada, aun así, sigo siento cierto vacio en mi interior, siento que mi cuerpo, mi mente, mi alma, me piden a gritos tener a alguien especial, alguien a quién mimar, salir juntos, hacer cosas de parejas, alguién con quién intimar.

Lo peor, quiza sea el trabajo, no me gusta. Odio tener que limpiar la mierda de los demás y sobre todo, tener que hacerlo a velocidad turbo, sin tiempo para nada, a veces ni siquiera para beber un vaso de agua. Odio también que me dejen sola, trabajar sola sin hablar con nadie. Es muy triste....

Las cosas van cambiando a mejor, así que supongo o espero que el año que viene me traiga ese amor aue tanto deseo y necesito y un trabajo mejor, Me lo merezco, Me lo estoy currando.

Besos!

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